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El hábito saludable que puede aumentar en cinco años tu esperanza de vida

La actividad física es uno de los pilares fundamentales de nuestro estado de salud, y los científicos tienen un gran interés por determinar de que manera afecta a nuestra longevidad.

A pesar de que la actividad física es uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud, en torno a la mitad de los españoles no practica ningún ejercicio en su día a día. Esta carencia tiene efectos negativos muy evidentes en nuestra calidad de vida e incluso en la longevidad.

Ahora, un nuevo estudio ha encontrado que, en los mayores de 40 años, un aumento de la actividad física en el día a día equivalente a un paseo largo podría aumentar la esperanza de vida.

Beneficios de dar un paseo largo al día

Según publican los autores del trabajo en la revista especializada British Journal of Sports Medicine, para llegar a esta conclusión usaron un modelo predictivo basado en datos de salud a nivel nacional de Estados Unidos junto con información del censo. De este modo, encontraron que el cuartil de la población más activo físicamente generaba el equivalente a 160 minutos caminando a casi cinco kilómetros por hora cada día.

Así, el modelo arrojó que los miembros menos activos de la sociedad, si alcanzaban ese nivel de actividad, podrían añadir hasta once años al total de su esperanza de vida media. En individuos con niveles de ejercicio físico más típicos, esa prolongación de la longevidad alcanzaba al menos los cinco años de media.

Aunque se trata de un estudio observacional que no aporta información sobre posibles relaciones de causalidad, sí que se trata de una nueva evidencia importante acerca de la relación entre la actividad física en el día a día y la longevidad.

Las ventajas de caminar para la salud

De hecho, los beneficios que puede tener la práctica de ejercicio físico en aspectos como el riesgo de enfermedades no transmisibles o incluso en la salud mental de las personas están sobradamente bien documentados en la literatura científica.

Teniendo en cuenta que las intervenciones de ejercicio físico son una de las principales herramientas en la reducción del riesgo cardiovascular y que este tipo de enfermedades siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo (en varios países desarrollados, incluyendo España, se colocan como la segunda tras en el cáncer; y en esta última también se han encontrado efectos protectores y terapéuticos al ejercicio físico), no es de extrañar que un incremento en la práctica de ejercicio físico pueda incrementar de manera tan significativa la esperanza de vida de las personas.

Igualmente, los autores del estudio subrayan que caminar es una forma de ejercicio idónea para las recomendaciones preventivas gracias en gran medida a su baja intensidad y alta accesibilidad, lo que lo hace particularmente indicada para personas con estilos de vida sedentarios como los que son tan prevalentes en los países desarrollados a día de hoy.

Artículo tomado de 20minutos, lea el original aquí.

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Categorizado como Salud

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