Refrescante, digestiva y llena de propiedades, la sábila es un ingrediente versátil en la cocina líquida. Descubre cómo incorporarla en jugos y aguas para aprovechar sus beneficios.
El aloe vera, mejor conocido como sábila, ha sido utilizado durante siglos por sus propiedades medicinales. Culturas ancestrales lo empleaban para aliviar problemas digestivos, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la hidratación de la piel. En la actualidad, su popularidad sigue en aumento gracias a su alto contenido en antioxidantes, vitaminas A, C y E, además de minerales como calcio y magnesio. Integrar sábila en bebidas diarias puede ayudar a mejorar la digestión, reducir la inflamación y aportar energía de forma natural.
1. Agua de sábila con limón y miel
Ingredientes:
- 2 cucharadas de gel de sábila (extraído de la hoja)
- 1 litro de agua
- Jugo de 2 limones
- 1 cucharada de miel
Preparación:
- Licúa el gel de sábila con el agua hasta que quede bien integrado.
- Añade el jugo de limón y la miel, y mezcla bien.
- Refrigera por una hora y sirve fría.
Beneficio: Depurativa y antioxidante, esta agua es perfecta para eliminar toxinas del cuerpo y mejorar la hidratación.
¿Por qué es bueno consumir sábila?
Mejora la digestión: actúa como un prebiótico natural que estimula la flora intestinal.
Refuerza el sistema inmunológico: sus antioxidantes combaten radicales libres y fortalecen las defensas del cuerpo.
Hidratación profunda: ideal para mantener la piel sana y radiante desde adentro.
Regulación del azúcar en sangre: puede ayudar a equilibrar los niveles de glucosa, siendo útil para personas con resistencia a la insulina.
Acción antiinflamatoria: reduce la inflamación en el tracto digestivo y las articulaciones.
2. Jugo verde con sábila y piña
Ingredientes:
1 taza de piña en cubos
1/2 pepino
1 cucharada de gel de sábila
1 vaso de agua de coco
1 cucharadita de jengibre rallado
Procedimiento:
- Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea.
- Sirve sin colar para aprovechar la fibra natural.
- Bebe en ayunas para potenciar sus efectos digestivos.
Beneficio: Gracias a la bromelina de la piña y los antioxidantes de la sábila, este jugo ayuda a combatir la inflamación y mejorar la digestión.
3. Té de sábila y manzanilla
Ingredientes:
- 1 taza de agua caliente
- 1 bolsita de té de manzanilla
- 1 cucharada de gel de sábila
- 1 cucharadita de miel
Procedimiento:
- Prepara el té de manzanilla y deja reposar.
- Agrega el gel de sábila y la miel, mezclando bien.
- Bebe tibio antes de dormir.
Beneficio: Relajante y digestivo, este té ayuda a aliviar el reflujo y los malestares estomacales.
Artículo tomado de El Economista, lea el original aquí.