Ser feliz no es una tarea sencilla, aunque es un deseo que comparte mucha gente. Todo lo que podamos hacer para conseguir sentirnos mejor, será bienvenido y, aunque en ocasiones es complicado, también hay detalles sencillos que podemos poner en práctica y nos ayudan mucho.
Una casa limpia y ordenada es esencial para muchas cosas, la primera de ellas ser capaces de encontrar lo que buscamos sin perder los nervios, aunque lo cierto es que nuestra salud también lo agradecerá, porque nos ayuda a eliminar elementos nocivos del entorno. Evita alérgenos, elimina posibles insectos de la casa, previene la aparición de moho y mejora los niveles de polvo, una de las causas más frecuentes de alergia en España entre la población adulta.
Sin embargo, lo que no siempre tenemos en cuenta es el impacto que un hogar ordenado puede tener para nuestra salud mental y cómo esta se puede beneficiar de un hábito tan común como puede ser mantener la casa bien organizada. El orden a nuestro alrededor permite que mejore nuestro estado de ánimo y se reduzcan nuestros niveles de estrés.
Orden y salud mental, así se relacionan
Una casa limpia puede favorecer nuestro estado de ánimo y ayudarnos a ser más felices. Por supuesto, esto será así siempre que la limpieza no se convierta en una obsesión o nos suponga un problema añadido que, en lugar de ayudarnos a reducir el estrés de nuestra vida, lo amplifique. No son pocos los estudios que asocian entornos desordenados con un aumento de desarrollar trastornos del estado ánimo, malos hábitos alimentarios o problemas de memoria, también se ha estudiado la relación entre el cortisol, la hormona del estrés, y vivir en un espacio desordenado.
Un estudio publicado en el Journal of Environmental Psychology establece que «el desorden puede disminuir la sensación de bienestar, felicidad y la seguridad que una persona obtiene de estar en sus espacios personales», según explica Catherine Roster, coautora del estudio y profesora de la Anderson School of Management de la Universidad de Nuevo México.
Nuestra casa es nuestro refugio, el lugar donde nos sentimos a salvo, por eso es importante que nos genere felicidad y orden mental. En ocasiones sentimos la necesidad de que nuestro entorno esté ordenado para ayudarnos a organizar mejor nuestra mente. Existe una relación estrecha entre el orden interior y el orden exterior, uno puede ser reflejo del otro y haciéndonos cargo de uno, podremos modificar el otro. A menudo, un espacio ordenado es reflejo de bienestar emocional y una casa desordenada, puede reflejar emociones como tristeza y angustia.
Trucos para conseguir una casa ordenada
Mantener la casa limpia y ordenada con el mínimo esfuerzo es un sueño para muchas personas, pues no siempre resulta sencillo por falta de tiempo o por otros motivos, como puede ser convivir con niños, en cuyo caso el orden se convierte en casi un imposible. A pesar de ello, hay algunos tips que se pueden seguir para conseguir que el caos no domine nuestro hogar en el día a día, aunque de vez en cuando necesite igualmente una limpieza en profundidad.
Un buen truco para comenzar el día con un poco de orden es hacer la cama. Tras unos minutos ventilando la estancia, haz la cama antes de salir de casa por la mañana, un pequeño gesto que consigue que toda la habitación parezca más ordenada. Intenta no acumular suciedad, por ejemplo, lavando los platos después de cada comida o metiéndolos en el lavavajillas. No acumules en la encimera o la pila, pero tampoco en las otras superficies de la casa.
Nada te libra de tener que limpiar el baño con frecuencia, pero para que se vea siempre limpio, sécalo después de ducharte, evitando así que queden restos de cal en la mampara o los grifos. A la hora de recoger y limpiar la casa, haz primero lo que te va a costar más esfuerzo o lo que menos te apetece, de esta forma te quitarás de encima primero lo peor. No dejes que se forme la suciedad, barre, friega o aspira los suelos antes de que pase demasiado tiempo y, al limpiar el polvo, hazlo desde arriba hacia abajo, para que el polvo no manche lo que acabas de limpiar.
Recoge la ropa al momento, no dejes que se acumule después de hacer la colada, elimina todo lo que no necesitas y consideras trastos, no guardes lo que no quieres tener. Antes de irte a dormir, recoge todo lo que quede por el medio, como los cojines del sofá o algún vaso de agua olvidado, así te levantarás en una casa recogida, lo que te permite empezar el día con buen pie.
Artículo tomado de 20minutos, lea el original aquí.