Las comisiones de hasta 20.5% en marketplaces, la publicidad, la logística y la competencia asiática elevan el costo de vender en línea, incluso cuando el e-commerce sigue creciendo.
El comercio electrónico en México atraviesa una paradoja en la que cada vez hay más consumidores comprando por internet, pero para las marcas es más difícil convertir ese crecimiento en rentabilidad. Entre las comisiones de los marketplaces, la publicidad, la logística, las devoluciones, los impuestos y la competencia de plataformas asiáticas, cada venta tiene un costo mayor.
Las ventas de comercio electrónico en América Latina superarán los 200,000 millones de dólares en 2026, mientras que el mercado regional creció 12.2% durante 2025, de acuerdo con eMarketer. México y Brasil concentran cerca de 30% de este mercado, según datos de Statista.
El tamaño, sin embargo, no significa que las marcas estén ganando más dinero. “Hoy es mucho más sencillo generar ventas que construir rentabilidad”, advierte Enrique Girón, director comercial North Latam de Infracommerce, en entrevista con Expansión.
La razón es que la estructura de costos de vender en internet se ha vuelto más compleja. Una marca puede aumentar su facturación y, al mismo tiempo, reducir el dinero que realmente conserva por cada operación.
Vender en un marketplace tiene un precio
Los marketplaces se han convertido en una de las principales vías para que las marcas lleguen a consumidores digitales, pero ese acceso tiene un costo. Mercado Libre México señala que los vendedores pagan entre 8% y 20.5% de comisión por cada venta, dependiendo de la categoría del producto y del tipo de publicación. Amazon México maneja un rango de entre 8% y 20% para sus vendedores.
Esos porcentajes no representan el costo total de la operación. A ellos pueden sumarse gastos de envío, publicidad dentro de las plataformas, promociones y devoluciones, además del IVA sobre la comisión y las obligaciones fiscales correspondientes.
Desde el 1 de enero de 2026, además, la retención de ISR para las personas físicas que venden a través de plataformas digitales aumentó de 1% a 2.5%, de acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación 2026.
Esto genera una presión particularmente fuerte sobre las categorías donde el margen del producto ya es reducido. Una marca puede vender más unidades, aparecer frente a más consumidores y mejorar sus indicadores de facturación, pero no necesariamente obtener una mayor utilidad.
“Si esos costos no se gestionan de manera integral, una empresa puede incrementar considerablemente sus ventas mientras reduce sus márgenes”, señala Girón.
Por eso, dice, las compañías ya no solo se preguntan cuánto venden, sino cuánto les cuesta cada venta.
Eli Flores vende productos de belleza a través de Mercado Libre y comentó a Expansión que aunque sus ventas no han caído, sí ha notado que vender más no se traduce en mayores ganancias.
“Mis márgenes se mantienen aunque venda más. Además, he tenido que gastar en otras cosas como publicidad en redes sociales y también pago 110 pesos de ChatGPT Go para que me ayude con imágenes de mis productos”, dijo a Expansión.
Artículo tomado de Expansión, lea el original aquí.