Los expertos ofrecen una serie de recomendaciones para tratar estos daños en la piel.
La explosión de una pipa de gas LP en la Calzada Ignacio Zaragoza, en las inmediaciones del Puente de la Concordia en Iztapalapa, Ciudad de México, ha sido un suceso que conmocionó al país, dejando un saldo de personas heridas, fallecidas y algunas desaparecidas, además de daños materiales importantes en la zona.
Las historias que han surgido a raíz de este trágico evento han cautivado y conmovido a la sociedad, dada la magnitud del incidente y los esfuerzos de los cuerpos de emergencia, así como de los familiares de los afectados, en su búsqueda por salvaguardar la integridad de sus seres queridos.
En ese sentido, y por la naturaleza de un accidente de estas características, quienes resultaron lesionados sufrieron quemaduras de segundo y tercer grado, las cuales se caracterizan por afectar capas más profundas de la piel y requieren atención médica especializada.
¿Qué hacer en caso de quemadura de segundo grado?
De acuerdo con Mayo Clinic, institución médica sin fines de lucro de Estados Unidos, las quemaduras se definen como «lesiones en la piel o tejidos subyacentes causadas por calor, electricidad, productos químicos, radiación o fricción». Estas lesiones pueden variar en gravedad y profundidad, desde daños superficiales en la capa externa de la piel hasta afectaciones más profundas que comprometen músculos, tendones o huesos.
Como se mencionó con anterioridad, en la explosión ocurrida en la Ciudad de México, los afectados presentan quemaduras de segundo y tercer grado, que han dañado áreas extensas de su piel. Entre los casos más graves se encuentran un joven de 17 años y un hombre de mediana edad, cuyas lesiones han afectado hasta el 90 % de su cuerpo.
Artículo tomado de MVS Noticias, lea el original aquí.