Con la llegada del verano, para muchas personas es el momento de iniciar las tan merecidas vacaciones. Una época de descanso después de un largo año laboral que siempre queremos que salga a pedir de boca. Sin embargo, hay factores que pueden hacer que se tuerzan. Uno de ellos tiene que ver con el sol y el uso de los protectores.
Mentira: los protectores solares provocan cáncer
No hay pruebas médicas que demuestren que los protectores solares provocan cáncer, aunque hay personas a las que les preocupa que las sustancias químicas sean absorbidas por la piel. De momento, los hallazgos al respecto señalan que no hay ningún riesgo.
Mentira: si tengo la piel oscura, no necesito protección
La piel oscura es igual de susceptible al daño solar, con la única diferencia de que es más difícil notarlo a simple vista. En cualquier caso, hay que aplicar protector solar.
Verdad: el protector no es resistente al agua
No existe ningún protector resistente al agua, por lo que si te lo has aplicado y has terminado en el agua, deberás volver a usarlo al salir.
Verdad: aunque sea de FPS 50, debo aplicarlo a menudo
El número hace referencia a la cantidad de protección que se obtiene, no a la duración, ya que va acabando su efecto. Hay que usarlo cada dos horas más o menos.
Falso: mi maquillaje tiene FPS, por lo que no necesito protector
Lo más seguro es que no lleves suficiente maquillaje para proteger tu piel del sol y no lo vas a usar en todas las zonas expuestas a los rayos.
Verdad: tengo que usarlo, aunque esté nublado
Da igual que esté nublado o haga frío porque hay que aplicar el protector como si hiciera un día cálido y soleado. Las nubes filtran la radiación y sigue llegando a nuestra piel.
Falso: la protección impide que el cuerpo absorba vitamina D
Usar el protector solar todo el tiempo, teóricamente, evitaría que el cuerpo absorbiera la vitamina D necesaria. Sin embargo, los expertos señalan que solo con 5 o 10 minutos de exposición es suficiente.
Falso: las cámaras de bronceado proporcionan un bronceado protector
Utilizan altas concentraciones de luz UVA creando un bronceado temporal que no servirá para proteger la piel de la exposición al sol.
Verdad: puedes broncearte mientras llevas protección solar
Es posible broncearse porque la aplicación del protector no es perfecta y el bronceado nace como respuesta a la exposición a los rayos UV. Siempre que nos ponemos morenos es que ha habido daño celular.
Verdad: el protector solar caduca
Pese a la creencia popular, el protector solar caduca de forma natural, por lo que su uso fuera de fecha puede dejarnos sin protección.
Artículo tomado de 20minutos, lea el original aquí.