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Acero para construcción estrena certificación obligatoria en México

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La nueva regulación exigirá que fabricantes e importadores acrediten el cumplimiento de especificaciones técnicas antes de comercializar diversos insumos destinados a viviendas, edificios e infraestructura

Los productos de acero utilizados en viviendas, edificios y obras de infraestructura deberán acreditar, mediante una certificación, que cumplen con especificaciones técnicas antes de comercializarse en México.

Con la entrada en vigor de la primera etapa de la NOM-251-SE-2025, prevista para el próximo 12 de agosto, el cumplimiento de estos estándares se convertirá en una obligación regulatoria.

La disposición representa el primer esquema obligatorio de evaluación de la conformidad para 26 familias de productos de acero destinados a la construcción y aplicará tanto a fabricantes nacionales como a importadores.

El nuevo esquema busca que el cumplimiento de las especificaciones técnicas pueda acreditarse mediante un proceso de certificación antes de que los productos lleguen al mercado, con el fin de ofrecer mayor certeza a desarrolladores, constructoras y consumidores.

«Lo que cambia fundamentalmente es que ahora va a tener la gente, los usuarios de la construcción —tanto constructores, desarrolladores y los propios adquirentes de vivienda y de otro tipo de infraestructura— elementos para asegurar que el acero que consumen para la construcción cumple con las normas técnicas aprobadas«, explicó en entrevista Juan Antonio Reboulen, director de Asuntos Corporativos y Comercio Internacional de DEACERO.

Hasta ahora, agregó el directivo, las normas técnicas existían, pero demostrar su cumplimiento era voluntario. Con la NOM-251las autoridades contarán con mecanismos para verificar que los productos sujetos a la regulación acrediten su conformidad mediante organismos certificadores.

Entre otros aspectos, la certificación verificará:

  • Dimensiones.
  • Peso.
  • Composición química.
  • Propiedades mecánicas.
  • Información comercial.
  • Procedimiento de evaluación de la conformidad.

Cambios para toda la cadena

La entrada en vigor de la norma implicará ajustes para fabricantes, importadores, distribuidores y constructoras, quienes deberán incorporar a sus procesos la documentación necesaria para acreditar el cumplimiento de los productos comprendidos en la regulación.

Reboulen explicó que las empresas deberán fortalecer sus procesos de evaluación y certificación para demostrar que los materiales cumplen con las especificaciones técnicas establecidas.

«Esta norma lo que viene a poner es una cancha pareja tanto a productores como a importadores», afirmó.

Añadió que los productos provenientes del extranjero también deberán cumplir con el nuevo esquema. «No importa de dónde venga el producto, va a tener que certificarse», señaló.

La entrada en vigor de la NOM coincide con un entorno de mayor presión para la industria siderúrgica mexicana.

De acuerdo con datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, las exportaciones mexicanas de acero a ese país cayeron 36.6% en el 2025 respecto al 2024, al descender a 2,238 millones de dólares y reducir su participación de 11 a 9% en las importaciones estadounidenses de acero sujetas a los aranceles de la Sección 232.

Impactará a la autoconstrucción

Además de los grandes desarrolladores y constructoras, la regulación tendrá efectos para quienes realizan ampliaciones de vivienda mediante la compra directa de materiales.

Reboulen explicó que, en estos casos, la certificación permitirá a los consumidores verificar que los productos adquiridos cumplen con las especificaciones técnicas exigidas por la regulación.

«Sí es importante que la gente conozca que de ahora en adelante… va a tener que ver que lo que compremos venga acompañado de su certificado de norma», comentó.

El reto será la vigilancia

Para el directivo, el éxito de la NOM dependerá de la capacidad de las autoridades para supervisar su cumplimiento una vez que entre en vigor.

«El mayor reto, sin duda alguna, va a ser el enforcement. O sea, el garantizar el cumplimiento parejo de la norma», afirmó.

Indicó que corresponderá a la Secretaría de Economía, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y las autoridades aduaneras verificar que los productos sujetos a la regulación acrediten el cumplimiento de las especificaciones técnicas antes de comercializarse.

La NOM-251-SE-2025 entrará en vigor de manera escalonada. La primera etapa comenzará el 12 de agosto del 2026 para seis familias de productos consideradas críticas para la seguridad estructural, mientras que la segunda fase iniciará el 13 de agosto del 2027, cuando el resto de los productos comprendidos en la regulación deberá cumplir con el esquema de certificación.

Reboulen añadió que otro de los pendientes será la publicación del Reglamento de la Ley de Infraestructura de la Calidad, que permitirá actualizar el esquema normativo bajo el cual operarán los futuros estándares técnicos del sector.

Artículo tomado de El Economista, lea el original aquí.

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