Docta Magazine

La crisis climática empeora y amenaza más vidas: la ONU advierte sobre calor mortal y desastres devastadores

Imagen de vecstock en Freepik

Incluso si los países cumplen sus planes climáticos, el calentamiento global superará los objetivos internacionales. Con las políticas actuales, la temperatura podría subir hasta 2.8 °C en 2100

Aunque los países cumplan sus compromisos climáticos, el planeta superará ampliamente el límite de temperatura del Acuerdo de París. La ONU advierte que las emisiones siguen en niveles récord y que los fenómenos extremos serán cada vez más graves.

El mundo se encamina a un calentamiento global de 2.6 °C para 2100, incluso si los gobiernos cumplen sus compromisos actuales para reducir las emisiones contaminantes, advirtió la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El informe anual sobre la brecha de emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que los planes climáticos de los países son insuficientes para frenar el aumento de la temperatura. Si se mantienen las políticas actuales, el calentamiento podría llegar a 2.8 °C al cierre del siglo.

La diferencia importa porque cada fracción adicional de calentamiento aumenta los riesgos para la población: desde olas de calor e inundaciones más intensas hasta daños en los ecosistemas, pérdidas económicas y afectaciones a la salud.

El Acuerdo de París busca mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de los 2 °C respecto de los niveles preindustriales y limitarlo a 1.5 °C. Sin embargo, el PNUMA advierte que el mundo ya no podrá evitar superar temporalmente ese último umbral.

¿Qué pasa si la temperatura del planeta sube 2.6 °C?

Un calentamiento de 2.6 °C no significa que todos los lugares del mundo aumentarán su temperatura en la misma proporción. Se trata del incremento de la temperatura media global respecto de la era preindustrial, pero sus efectos se manifestarán de manera distinta según la región.

Los científicos advierten que cada fracción adicional de calentamiento eleva el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos. Entre las consecuencias están las olas de calor más severas, las inundaciones, los incendios forestales y el deterioro de ecosistemas como los arrecifes de coral.

También aumenta el riesgo de cambios difíciles de revertir, como el deshielo del permafrost, una capa de suelo que permanece congelada durante largos periodos y que almacena grandes cantidades de carbono.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que los impactos ya se traducen en vidas perdidas, economías paralizadas y mayores desigualdades. Las comunidades con menos recursos suelen tener menos capacidad para protegerse y recuperarse de los desastres, aunque su contribución histórica a las emisiones sea menor.

Las emisiones de CO2 siguen en niveles récord pese a los compromisos climáticos

Las emisiones globales de gases de efecto invernadero se mantuvieron en 2025 prácticamente al mismo nivel récord de 2024, de acuerdo con el informe. Las generadas por la quema de carbón, petróleo y gas, los principales combustibles fósiles, incluso aumentaron ligeramente.

El G20 concentra alrededor de tres cuartas partes de las emisiones mundiales, por lo que las decisiones de las principales economías serán determinantes para reducirlas.

Los datos preliminares de 2025 muestran que las emisiones aumentaron en Estados Unidos, Indonesia y China, mientras disminuyeron en India, Rusia y la Unión Europea.

Estados Unidos registró el mayor incremento entre los seis principales emisores, con 133 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente adicionales. El aumento estuvo relacionado con una mayor demanda de electricidad y un mayor uso del carbón para generar energía.

La ONU también señaló que la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París, impulsada por el presidente Donald Trump, contribuyó a empeorar las perspectivas climáticas.

¿Todavía se puede limitar el calentamiento global a 1.5 °C?

El PNUMA considera que ya no será posible evitar que la temperatura global supere temporalmente los 1.5 °C, pero sostiene que reducir las emisiones sigue siendo fundamental para limitar cuánto se rebasará ese umbral y durante cuánto tiempo.

Un escenario contemplado en el informe, con una probabilidad de 50% de limitar el calentamiento a 1.5 °C para 2100, requeriría reducir las emisiones alrededor de 6% cada año hasta 2035. También sería necesario retirar grandes cantidades de dióxido de carbono de la atmósfera.

La meta contrasta con los planes actuales de los gobiernos, que no contemplan recortes suficientes para alcanzar ese ritmo.

La brecha entre los compromisos y las acciones será uno de los principales desafíos de la COP31, la cumbre climática de Naciones Unidas que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía.

Guterres reconoció que existe una falta de liderazgo político para responder a la crisis, pero advirtió que superar temporalmente los 1.5 °C no debe convertirse en una excusa para abandonar los esfuerzos contra el cambio climático.

Artículo tomado de Expansión, lea el original aquí.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.