La sorpresa no es solo una emoción pasajera; es una señal de que algo se ha pasado por alto. Para los emprendedores, esos momentos —si saben cómo prestar atención— pueden ser el punto de partida de algo grande. Ser emprendedor implica experimentar una gama de emociones, a veces en rápida sucesión: frustración, inspiración, agotamiento, alegría,… Seguir leyendo Las mejores ideas no siempre surgen de una lluvia de ideas: a veces llegan por sorpresa